La sucesión en la empresa familiar debe ser algo transitorio y sin mayores complicaciones.

Sin embargo, en ADMINAGÉS, tu asesoría de confianza en Zaragoza, sabemos que es un asunto de vital importancia en cualquier organización que es de gran preocupación.

De hecho, esto a veces puede dar problemas entre otras cosas porque en muchos casos no tiene una gestión 100% profesional.

Además, este tipo de empresas generalmente tienen estructuras débiles.

Cuando hablamos de sucesión en la empresa familiar, nos referimos a la muerte de los socios administradores de la misma o cuando se jubilan.

Es entonces cuando aparecen luchas por tomar las riendas, rompiendo el equilibrio entre socios, la división del capital la falta de preparación de las nuevas generaciones, los problemas, el posible desacoplamiento entre la nueva estructura social de la empresa.

 Para evitar estos problemas, es necesario tener en cuenta los aspectos que desde ADMINAGÉS te contamos a continuación.

– Preparar la sucesión con tiempo 

En primer lugar, queremos decir que la improvisación es enemiga para la supervivencia de una empresa familiar.

Por lo tanto, es mejor preparar la sucesión con anticipación.

Lo mejor es redactar un protocolo familiar que “es el documento en el que la familia asienta y acuerda la relación entre empresa y familia, de cómo el futuro será manejado y cómo se manejará la sucesión».

– Diagnóstico 

Por otro lado, es importante tener en cuenta se debe diagnosticar la situación de los tres factores de la empresa familiar, que es la familia, la empresa y la propiedad.

Por supuesto, desde ADMINAGÉS te explicamos que no hay que olvidar que todo plan requiere de una visión de futuro, que en el caso de la empresa familiar solo se puede construir si se consideran los sueños y las aspiraciones de los cabezas de familia y de los que controlarán la empresa en la próxima generación.

– El talento directivo no se hereda

Otro aspecto a tener en cuenta es que la propiedad se hereda, pero no el talento de gestión.

Por lo tanto, al designar a su sucesor, el propietario debe tener en cuenta que la familia no tiene que heredar el cargo aunque herede la herencia.

De hecho, en muchos casos, la mejor manera de resolver los conflictos entre herederos o de garantizar la continuidad del negocio es dejar el timón en manos de profesionales ajenos a la familia. Incluso, la mejor solución puede ser vender la empresa.

– La próxima generación 

Para evitar que la empresa se encuentre en manos de un profesional ajeno a la familia, es necesario fomentar la cultura empresarial para que los herederos se ocupen de desarrollar una visión a largo plazo, una mentalidad positiva y voluntad de compromiso.

Por supuesto, también es necesario que los herederos estén capacitados en la gestión financiera.

– Transición gradual y discreta 

Por último, señalar que lo ideal ​​es que la sucesión se produzca de forma gradual y discreta, con el fin de minimizar el impacto que pueda tener sobre clientes, proveedores y sobre ellos mismos.

Si tu empresa familiar está al borde de una sucesión, en ADMINAGÉS, tu asesoría de confianza en Zaragoza estamos para ayudaros.