No es una situación agradable, pero por desgracia, que una empresa se retrase o no pague a sus trabajadores, es algo más común de lo que pueda parecer.

Sabemos que un empresario tiene la obligación de pagar a sus empleados, como así lo refleja cualquier contrato laboral que se haya firmado, pero son muchos los que se retrasan en el pago o incluso dejan de pagar, por el motivo que sea, que además puede convertirse en costumbre.

 

Lo normal es que, si esto te sucede, no sepas qué debes hacer como trabajador que eres, por eso te ponemos a tu disposición una asesoramiento laboral y jurídico, para que te sientas informado en todo momento de cómo actuar y cómo debes reclamar los impagos de las nóminas.

Lo primero que debes saber es cuándo estamos hablando de retraso o de impago de salario.

El retraso es cuando la empresa no efectúa el pago en la fecha que está establecida en el contrato y el impago, es cuando definitivamente, deja de pagar.

Cuando esto ocurre, te contamos que hay dos opciones:

Reclamar el impago o solicitar la extinción del contrato.

-Un trabajador, puede reclamar cualquier cantidad que se le adeude, desde alguna mensualidad, hasta una paga extra o un plus que se haya acordado por contrato.

Para empezar la reclamación, el trabajador tiene que presentar una papeleta de conciliación, que es un paso previo a ir por la vía judicial, en la que conste la cantidad que reclamas, a ser posible en bruto, el concepto y además puedes añadir un interés de un 10% sobre la cantidad, por impago. Tienes un año de plazo para reclamar la cantidad que se te debe.

Si no se llega a ningún acuerdo por ninguna de las dos partes en el acto de conciliación, entonces deberás solicitar la extinción de contrato.

Sabemos que cuando los impagos y retrasos son algo habitual, muchos trabajadores no aguantan la situación que se vuelve insostenible y cometen el error de solicitar la baja voluntaria, muchas veces propiciada por el estrés acumulado y la tensión. Si haces esto, además de perder el trabajo, no tendrás derecho a reclamar la cantidad adeudada, por lo que tu empresa saldrá ganando.

Para que esto no ocurra, te aconsejamos solicitar la extinción del contrato en el Juzgado de lo Social y a parte del salario, puedas pedir una indemnización igual a la que tendrías por despido improcedente, la máxima permitida. De esta forma, también podrás acceder a la prestación por desempleo y recibir la cotización que hayas acumulado en tu vida laboral, con un máximo de dos años.

Para esto, habrá que presentar la papeleta de conciliación y la solicitud de la extinción del contrato por impago o retraso continuado en el pago.

Una vez hecho esto, habrá que esperar a que tenga lugar el juicio en el que el juez dicte sentencia. El trabajador por su parte, estará obligado a seguir trabajando hasta que esto ocurra y la sentencia sea firme.

 

Como puedes comprobar, es una situación desagradable por la que muchas personas pasan, por eso, si estás atravesando por un momento similar, ven y te iremos orientando para ponerle solución al problema. No lo dudes y pídenos información, nuestros profesionales sabrán que hacer en todo momento.